miércoles 21 de diciembre de 2011

El abrazo del cielo

El viento dobla los árboles sin respeto.
La puerta de madera golpea. No hay leña.
Unos labios cortados mantienen silencio.
Hoy la niña descubre el abrazo del cielo.
En las montañas un corazón late lento.
El ocaso hoy es ocaso. Anochece.
Hoy no habrá más pestañeos.
En la cima, la abuela muere.
La niña solloza. No hay fuego.
domingo 4 de diciembre de 2011

Hoy reescribe su segundo cumpleaños

Como un garabato en el cielo
el vuelo de una luciérnaga firma la noche.

La niña se envuelve con una manta,
en sus ojos brillan las llamas.

Hoy no hay noche de cuentos,
la radio antigua crepita entre llamaradas.

El calor trae recuerdos de cuna,
pucheros en una cama de algodón.

Sombras alargadas alertan al bosque.
Hoy reescribe su segundo cumpleaños.
lunes 14 de marzo de 2011

Salia

Hoy la sangre es tormenta para los faraones.
El filo de una espada sella un grito esta noche.
La oscuridad engulle el último aliento de amor.
Unos ojos desesperados buscan entre el bambú.
El tiempo se detiene para congelar este instante.
La lluvia tropieza con una pierna mojada.
Hoy la niña junta decenas de flores.
Dos almas se abren como girasoles al sol.
domingo 26 de septiembre de 2010

El frío endurece la miel de verano

Las nubes desnudan la luna.
Hierbas y aromas se mezclan con barro.
El viento persigue unas sábanas,
una gota de sudor se repliega.
Dos sombras se funden en la noche,
un suave suspiro apaga una vela.
Hoy el frío endurece la miel de verano.
viernes 16 de abril de 2010

El reloj de pared no tiene cuerda

El vuelo de un pez muerde el sueño de una niña enferma,
las semillas secan su historia esta primavera.
La soledad castiga con miedo los pensamientos en vela.

Dos viejos párpados se agitan.
El buzón ha perdido sus cartas,
una mirada triste se cierra.

En este abismo tiemblan las piernas,
el reloj de pared no tiene cuerda.
miércoles 23 de diciembre de 2009

Por eso estamos juntas

Hoy la niebla espolvorea la luz de la luna,
en medio de la noche aúlla el coyote.
- Nada hay, abuela, por eso estamos solas. -

El frío estrangula los nudos de la madera.
en la oscuridad, los truenos levantan su reino.

Dos manos entrelazan sus dedos frente una chimenea.
- Ahora sí hay, mi niña, por eso estamos juntas. -
miércoles 16 de diciembre de 2009

Hoy me lo permito

Estalla el instante y nuestros recuerdos flotan en el cielo,
ella corre sonriendo al viento y los deshace con sus dedos.

Una palabra abusa del silencio liberando nuestros miedos,
ella los acaricia con el calor de su pecho.

Dos caminos nos separan por ideas que no existen,
ella pinta con dos colores la inocencia de un niño.

Mañana seremos libres de lo que ahora sentimos,
ella nos coge de la mano y nos dice: hoy me lo permito.